Premio Libertador al Pensamiento Crítico

El Premio Libertador al Pensamiento Crítico fue instituido en 2005 por el Gobierno Bolivariano, a través del Ministerio de la Cultura, con el objetivo de reconocer la labor reflexiva de autoras o autores que han desarrollado una visión distinta a la mirada monolítica del pensamiento único. Se trata de un homenaje a la capacidad de generar ideas heterodoxas, fundando nuevas plataformas para el debate y la discusión de la realidad contemporánea, así como al esfuerzo teórico por clarificar y denunciar aquellas situaciones que atentan contra la libertad e integridad esencial de todo ser humano.  

Precisa en su primera cláusula que, a los fines de la convocatoria, se entiende por expresión de pensamiento crítico «toda aquella obra escrita que, de una u otra manera, desde una posición comprometida con la defensa de la humanidad y desde la perspectiva de que otro mundo mejor es posible, analice críticamente la realidad del mundo contemporáneo, en forma global o sectorial, en cualquiera de los campos de la actividad social. Así, la guerra, la economía, la política, la democracia, la relación con la naturaleza, los derechos humanos, los derechos de los pueblos, la integración de los países, el racismo, el imperialismo, son temas, entre otros, que pueden ser objeto de ese ejercicio de pensamiento crítico».

El premio consiste en una pequeña pieza escultórica representativa, diseñada al efecto, el certificado o diploma correspondiente y la cantidad de ciento cincuenta mil dólares (US$ 150.000) libres de impuestos.

La primera edición del Premio Libertador al Pensamiento Crítico se convocó en 2005 y fue entregada al siguiente año. Participaron 136 textos, provenientes de dieciséis países. Resultó ganadora, por decisión unánime del jurado, la obra El sujeto y la ley. El retorno del sujeto reprimido, del filósofo Franz Hinkelammert (Emsdetten, Alemania; 12 de enero de 1931-San José, Costa Rica; 16 de julio de 2023). El jurado estuvo conformado por Yamandú Acosta, de Uruguay; Francois Houtart, de Bélgica; Eduardo Torres Cuevas, de Cuba; Margarita López Maya y Vladimir Acosta, por Venezuela.

El veredicto señala que la obra de Hinkelammert “ejerce de manera radical y a través de tesis originales y argumentativamente bien fundadas una crítica exhaustiva a la occidentalidad, a la modernidad, a la posmodernidad (…) al socialismo soviético, a la globalización y su estrategia…”

Y añade que:

“(…) la crisis que actualmente se percibe en el planeta, no es del capitalismo sino de la vida humana y de la naturaleza como efecto del capitalismo. El libro… recupera la centralidad del sujeto sin perder una visión sistémica de los procesos sociales, y fundamenta una ética de la solidaridad, respondiendo con ello a inquietudes centrales de los movimientos emancipadores (…)”

Se otorgaron cinco menciones honoríficas, valorando la pertinencia de temas y su rigurosidad crítica, a las siguientes obras:

  • Ideas feministas latinoamericanas, de Francesca Gargallo (México).
  • El fin de las pequeñas historias de los estudios culturales al retorno (imposible) de lo trágico, de Eduardo Grüner (Argentina).
  • El porvenir del socialismo, de Claudio Katz (Argentina).
  • La compra-venta de México, por John Saxe-Fernández (México).
  • Madre América, un siglo de violencia y dolor (1898-1998), de Luis Suárez Salazar (Cuba).

La segunda convocatoria del Premio Libertador al Pensamiento Crítico (2006) comprendió obras editadas desde el 1º de enero de 2006 hasta el 31 de diciembre del 2006, las cuales se recibieron hasta el 31 de marzo de 2007. El jurado estuvo integrado por Freddy Castillo Castellanos y Arístides Medina Rubio, por Venezuela; Raúl Fornet Betancourt (Cuba), Alfonso Sastre (España), y Franz Hinkelammert (Alemania-Costa Rica), ganador de la anterior edición del certamen.

Luego de evaluar trabajos procedentes de 23 países, acordaron otorgar el premio único al libro Vuelta de siglo, del escritor ecuatoriano Bolívar Echeverría, por considerar que este documento 

“constituye una obra de filosofía crítica de la cultura que contribuye a descifrar los ejes de la modernidad latinoamericana. Constituye además una propuesta de nuevas alternativas ante los desafíos e incertidumbres de la actual coyuntura mediante una redefinición de categorías y conceptos que son centrales para la auto-compresión de nuestros pueblos”.

Adicionalmente, valorando el interés de los temas y sus aportes al pensamiento crítico, se otorgaron cinco menciones a las siguientes obras:

  • El imaginario, de Miguel Rojas Mix (Chile).
  • Conocer desde el Sur, de Boaventura De Sousa Santos (Portugal).
  • Crítica de la razón mediática, de Juan Barreto (Venezuela).
  • Comprender Venezuela, pensar la democracia. El colapso moral de los intelectuales occidentales, de Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero (España).
  • El Zapatismo, de Patricia Agosto (Argentina).

La tercera edición del premio en 2007 reconoció la obra Un mundo incierto, un mundo para aprender y enseñar, del historiador y docente colombiano Renán Vega Cantor. El jurado del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2007 estuvo integrado por Stella Calloni (Argentina), Roberto Fernández Retamar (Cuba); Fernando Báez y Daniel Hernández (Venezuela), y Bolívar Echeverría (Ecuador), ganador de la edición 2006. Tras la lectura de las 82 obras presentadas, decidieron por mayoría de votos otorgar el galardón al escritor neogranadino.

Considera el Jurado que el autor “aborda la temática del mundo actual con solidez, a través de dos volúmenes que revindican algunas categorías del pensamiento crítico universal que permiten acercarnos a la realidad compleja de nuestros tiempos”.

Asimismo, reza el veredicto que dicha obra “reivindica la categoría de «totalidad» contra la pretensión postmoderna, para reclamar lo fragmentario y disperso en momentos en que el capitalismo se ha hecho más totalitario que nunca”.

El jurado también reconoció menciones honoríficas, por el interés de los temas y sus aportes al pensamiento crítico, a las obras:

  • América Nuestra, integración y revolución, de Luis Britto García (Venezuela).
  • Política de la liberación, de Enrique Dussel (Argentina).
  • El pensamiento secuestrado, de Susan George (Francia).
  • Los mercenarios, de Daniel Pereyra (Argentina).
  • Del terror a la esperanza, de Theotonio Dos Santos (Brasil).

En su cuarta edición de 2008, el reconocimiento fue para el filósofo húngaro Itsván Mészáros por su texto El desafío y la carga del tiempo histórico (El socialismo del siglo XXI). La responsabilidad de evaluar las obras participantes recayó sobre el reconocido economista e investigador Theotonio Dos Santos (Brasil); el sociólogo Bernard Duterme (Bélgica); los escritores venezolanos Judith Valencia y Juan Antonio Calzadilla Arreaza, y el colombiano Renán Vega Cantor, ganador de la tercera edición del certamen.

El jurado, luego de evaluar 102 trabajos recibidos, consideró que “la obra fue seleccionada al considerarse una profunda aversión de la planificación del sistema capitalista, cuyo resultado es un máximo despilfarro y destrucción, reforzados por la degradación incesante del trabajo humano”.

Las autoridades del certamen también reconocieron menciones honoríficas, por el interés de los temas y sus aportes al pensamiento crítico, a las siguientes obras: 

  • El lenguaje del imperio, Léxico de la ideología americana, de Doménico Losurdo (Italia).
  • Semilla para una nueva siembra, de Elizabeth Roi y Magi Valbuena (Argentina).
  • Democracia y revolución. América Latina y el socialismo hoy, de Diana Rabi (Inglaterra).
  • Las disyuntivas de la izquierda en América Latina, de Claudio Katz (Argentina).

 

La profesora Judith Valencia destacó lo siguiente:

(…) “los miembros del jurado hemos considerado que ciertos libros presentados merecen una amplia discusión por su contribución pedagógica y didáctica para quienes busquen iniciarse en el cauce del pensamiento crítico, por esta razón recomendamos a los organizadores del Premio Libertador que promuevan la divulgación de los siguientes libros: Diego Guerrero, un resumen completo del Capital de Marx; José Baiz Lara, La integración latinoamericana Un Camino inconcluso; Hugo E. Biaggi y Arturo A. Roi, como directores del Diccionario del Pensamiento Alternativo; Luz María Martínez Montiel, Africanos en América. De igual modo la importancia del rescate de la memoria del período de terrorismo de Estado en América nos permite destacar la relevancia del libro en tres tomos, coordinado por Álvaro Rico, que se titula Investigación histórica sobre la dictadura y el terrorismo de estado en Uruguay 1973-1985, editado e investigado por la Universidad de la República Oriental del Uruguay, Montevideo (2008). Recomendamos que este trabajo forme parte de una documentación más amplia sobre los crímenes de estado. Finalmente, considerando la importancia de este premio para el avance de las transformaciones que hemos señalado, proponemos la realización de seminarios en torno a la obra premiada en cada edición del Premio Libertador, con el objeto de profundizar y difundir el pensamiento crítico de nuestro tiempo”.

En la quinta edición (2009), se decidió premiar la obra Política de la liberación. Volumen II, Arquitectónica, del filósofo argentino Enrique Dussel (provincia de Mendoza, 24 de diciembre de 1934-Ciudad de México, 5 de noviembre de 2023). El jurado estuvo conformado por Héctor Díaz-Polanco (México); Aurelio Alonso Tejada (Cuba) y Santiago Alba Rico (España); e Iraida Vargas y Carlos Noguera, por Venezuela. En esta edición participaron más de 60 obras de quince países.

Las autoridades del certamen sostienen que el autor “aporta a los lectores herramientas valiosas para pensar la política en una perspectiva de liberación y emancipación”. Comentan que se trata de una obra de “gran madurez” y que el escritor “intenta construir una crítica (…) de la filosofía política de la liberación a partir de la noción central del poder”.

En esta edición se otorgaron menciones honoríficas a las siguientes obras:

  • Sociología jurídica crítica; para un nuevo sentido común en el derecho, de Boaventura de Sousa Santos (Portugal).
  • El imperialismo del siglo XXI: las guerras culturales, de Elíades Acosta Matos (Cuba).
  • Desinformación; cómo los medios ocultan el mundo, de Pascual Serrano (España).
  • La agroenergía: solución para el clima o salida de la crisis para el capital, de François Houtart (Bélgica).
  • Venezuela: ¿hacia dónde va el modelo productivo?, de Víctor Álvarez (Venezuela).

En 2010, la VI del premio reconoció a los filósofos españoles Carlos Fernández Lira y Luis Alegre Zahonero por su obra El orden del capital. El jurado calificador estuvo integrado por Ana Esther Ceceña (México), Atilio Borón (Argentina), Juan Valdés Paz (Cuba); Luis Damiani y Humberto Mata, por Venezuela. En el Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2010 concursaron 68 libros publicados.

Así el veredicto señala:

“El Orden de El Capital es una obra innovadora de profunda, rigurosa y de amplias miras con propósitos transformadores explícitos, capaz de contribuir no sólo a interpretar sino también a transformar la realidad, la emancipación de la humanidad supone asimismo una batalla en la guerra de las ideas. Se trata de un texto que trasciende las fronteras disciplinarias, por su aporte a la visión integral de lo social y al debate en torno al republicanismo socialista”.

Además del galardón, el tribunal entregó cinco menciones, debido a la calidad y aportación al pensamiento crítico, a las siguientes obras:

  • Territorios de diferencia. Lugar, movimientos, vida, redes, de Arturo Escobar (Colombia/EEUU).
  • La oscuridad y las luces, de Eduardo Grüner (Argentina).
  • Las ideas y la batalla del Ché, de Fernando Martínez Heredia (Cuba).
  • El pensamiento del Libertador. Economía y sociedad, de Luis Britto García (Venezuela).
  • La crisis de las utopías, de Víctor Flores Olea (México).

En la séptima edición realizada en 2011, se premió la obra Del reencuentro de Marx con América Latina, del economista y docente mexicano Jorge Veraza. El jurado del certamen estuvo integrado por Ignacio Ramonet (España–Francia); Fernando Martínez Heredia (Cuba); Mónica Bruckman (Perú); Luis Britto García y Germán Yépez Colmenares (Venezuela).

Al emitir su fallo, el jurado afirmó que la obra de Veraza

“(…) constituye una contribución original y rigurosa al análisis del capitalismo contemporáneo y a su forma de acumulación, y postula una crítica teórica y una praxis emancipadora planetaria que partiendo de la relectura del marxismo enriquece el instrumental teórico para comprender la realidad caribeña, latinoamericana y mundial”

Representantes internacionales del jurado calificador consideraron que Jorge Veraza es uno de los pensadores marxistas más importantes del mundo.

En el lugar se hizo la entrega de reconocimientos a los escritores que obtuvieron mención honorífica:

  • Claves para la industrialización socialista, de Víctor Álvarez (Venezuela).
  • Bajo el imperio del capital, Claudio Katz (Argentina).
  • Siembra de concreto, cosecha de ira, de Luis Hernández Navarro (México).
  • De Cristóbal Colón a Hugo Chávez, de Gerónimo Pérez Rescaniere (Venezuela).
  • Los inicios de la tradición iberoamericana de derechos humanos, de Alejandro Rosillo (México).

 

Al finalizar el acto de premiación (9/9/2012), el Ministerio del Poder Popular para la Cultura hizo entrega de alrededor de 2 mil 300 ejemplares de la obra premiada.

La octava edición del premio (2012), otorgo el galardón al sociólogo Atilio Borón por su obra América Latina en la geopolítica del imperialismo. El jurado evaluó 62 títulos participantes y estuvo integrado por Antonio Elías (Uruguay), Pascual Serrano (España), Pablo Guadarrama (Cuba), Laura Antillano y Miguel Ángel Contreras (Venezuela).

Las autoridades destacaron el análisis acertado de la situación geopolítica del continente, y señalan que la obra desarrolla

“(…) las particularidades de los procesos de cambio políticos antineoliberales, con objetivos socialistas y los riesgos que estos afrontan por la contraofensiva que está desplegando el imperialismo y sus aliados locales con diversos métodos”.

El lenguaje claro y preciso fue otro de las potencialidades que exaltó el jurado porque ello “permite su acceso a amplios sectores comprometidos con los procesos de transformación”.

El jurado otorgó cinco menciones honoríficas a los títulos:

  • A contracorriente de la hegemonía conservadora, de Beatriz Stolowicz Weinberger (México).
  • Asedios a la totalidad. Poder y política en la modernidad desde un encare de-colonial, de José Guadalupe Gandarilla Salgado (México).
  • Feminismo desde Abya Yala. Ideas y proposiciones de las mujeres de 607 pueblos en nuestra América, de Francesca Gargallo Celentani (México).
  • Territorios vigilados: Cómo opera la red de bases militares norteamericanas en Suramérica, de Telma Luzzani (Argentina).
  • Los últimos soldados de la Guerra Fría (novela), de Fernando Morais (Brasil).

 

Pascual Serrano y Laura Antillano propusieron la creación de la Colección Editorial Premio Libertador al Pensamiento Crítico, para que los libros ganadores y menciones se conviertan en herramientas: “Su distribución debería alcanzar el mayor número de países de Nuestra América”. El ministro de Cultura, Barbarito acogió la solicitud y anunció la creación de esta colección en la editorial Biblioteca Ayacucho.

En la IX edición del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2013 el reconocimiento fue concedido a la socióloga chilena Marta Harnecker, por su obra Un mundo a construir (nuevos caminos), siendo la primera ocasión en que el reconocimiento fue otorgado a una mujer.

El jurado estuvo conformado por cinco miembros de la Red de Intelectuales por la Justicia y la Paz: el historiador Juan Paz y Miño (Ecuador); el filósofo Gianni Vattimo (Italia), el periodista Manuel Cabieses (Chile); junto a los venezolanos Mario Sanoja, antropólogo y arqueólogo, y Alba Carosio, filósofa con doctorado en Ciencias Sociales, e investigadora de la Fundación Celarg. Participaron 48 obras provenientes de diecisiete países. 

A criterio del jurado la obra destaca por

“(…) el análisis histórico y prospectivo de la situación de América Latina en el mundo contemporáneo; -su expresión clara y ampliamente comunicativa; la profundidad en el tratamiento temático; sus proposiciones innovadoras y sugestivas para el desarrollo de una acción social transformadora; el estudio sobre el papel de los movimientos sociales dentro de los procesos de lucha e integración; su propuesta de construcción del nuevo Estado, donde las comunas constituyan espacios de autogobierno y permitan avanzar en la democracia sustantiva de los pueblos”. 

Adicionalmente, el jurado reconoce la trayectoria y el compromiso social y académico de la autora, evidenciados en una importante obra escrita.

Carmen Bohórquez, coordinadora de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, expresó su agrado por ser la primera vez que una mujer se alza con el premio. “Esto es un reflejo de que es hora de ponerle fin a la injusticia inmemorial de creer que las mujeres solo podemos desempeñar labores domésticas”.

La profesora Alba Carosio, integrante del Jurado, añadió que “las mujeres se están abriendo paso en los circuitos intelectuales y culturales, tal como lo hacen los movimientos sociales genuinos y acotó que el movimiento del pensamiento crítico se encuentra en un momento de mucha creatividad, que va de la mano con los movimientos sociales, los cuales tienen un diálogo permanente”.

El Jurado otorgó cinco menciones honoríficas:

  • El capitalismo contemporáneo, de Samir Amin (Egipto).
  • Tratado de métodos de análisis de los sistemas económicos, mundialización capitalista y crisis sistémica, de Luciano Vasapoli (Italia).
  • Fetichismo y poder del pensamiento de Karl Marx, de Néstor Kohan (Argentina).
  • Los 7 pecados de Hugo Chávez, de Michel Collon (Bélgica).
  • Terrorismo mediático. La construcción social del miedo en México, de Carlos Fazio (México).

En la décima edición del Premio Libertador al Pensamiento Crítico (2015) fue reconocida la obra Qué significa pensar desde América Latina, del filósofo boliviano Juan José Bautista Segales. El jurado integrado por el historiador británico, Richard Gott; Emir Sader (Brasil) y los comunicadores sociales venezolanos, Asalia Venegas y Rubén Wisotzky, evaluaron un conjunto de cincuenta y cinco libros, provenientes de dieciséis países.

En el veredicto consideran el texto de Bautista Segales como «un aporte a las visiones del mundo desde nuestro continente. Un punto de vista indispensable para pensar al otro y pensarnos a nosotros mismos».

Y más adelante señala el pronunciamiento:

«Este libro contribuye a reafirmar el vigor del pensamiento crítico y latinoamericano y su contenido cumple con las exigencias de un proceso histórico, que requiere la movilización y las mejores capacidades intelectuales, morales y políticas, para superar los obstáculos que se nos presentan». 

Recibieron menciones honoríficas las siguientes obras:

  • La lucha de clases. Una historia política y filosófica, de Doménico Losurdo (Italia).
  • Ébola y la mundialización epidémica. Ecorporeidad, geopolítica y biomedicina dominante, de Miguel Ángel Adame Cerón (México).
  • José Carlos Mariátegui y el socialismo de Nuestra América, de Miguel Mazzeo (Argentina).
  • Hermanos en armas. Policías comunitarias y autodefensas, de Luis Hernández Navarro (México).
  • El fantasma de la Gran Venezuela: el mito del desarrollo y los dilemas del petro-Estado en la Revolución Bolivariana, de Emilio Terán Mantovani (Venezuela).

En 2016, el premio fue otorgado a la obra El jardín de las identidades. La comunidad y el poder, del antropólogo y sociólogo mexicano Héctor Díaz-Polanco. El jurado estuvo conformado por el filósofo Fernando Buen Abad (México), Carlos Fernández Liria (España), ganador en la quinta edición y también filósofo; la economista Verónica Grondona (Argentina); Mercedes “Chela” Vargas, historiadora, y Javier Biardeau, sociólogo y analista político, por Venezuela.

Señala el veredicto que la obra galardonada

“(…) constituye un excelente antídoto contra el etnocentrismo aún latente en el pensamiento político contemporáneo, incluidas las versiones de izquierda. Al mismo tiempo, es una herramienta para aprender a encarar y combatir el carácter etnófago de la globalización neoliberal, al estimular las luchas por la igualdad humana sin destruir las diferencias y la heterogeneidad cultural”.

Añade lo siguiente:

“La reflexión sobre las Identidades, en la clave que Díaz Polanco desarrolla, constituye también un instrumental crítico para matizar las miradas y eludir toda idealización o sacralización de la noción misma, entregando, además, herramientas críticas para analizar el uso ideológico que el neoliberalismo hace de las ’nuevas identidades’ como los ’narcos’, ’sectas’, ’maras’, entre otros”.

Asimismo

El jardín de las identidades desarrolla una sólida base argumental, proponiendo que los grupos étnicos formen parte de nuevas sociedades descolonizadas que visibilicen sus identidades comunitarias. Creemos que su forma de abordar esta difícil problemática es útil para un replanteamiento de lo que es, sin duda, una encrucijada y un reto para el futuro político de Latinoamérica y del mundo”.

Recibieron menciones honoríficas las siguientes obras:

  • Crítica a la razón neoliberal. Del neoliberalismo al posliberalismo, de Miguel Ángel Contreras Natera (Venezuela).
  • Cronología histórico-cultural de América Latina y el Mundo–S.XX, de Naguy Marcilla y Carlos Machado, ambos del Uruguay.
  • El metabolismo del mercado. Regulación–socialización–desmercantilización, de Orlando Núñez (Nicaragua).
  • La izquierda ausente. Crisis, sociedad del espectáculo, guerra, de Doménico Losurdo (Italia).
  • Los desafíos de la integración en América Latina y el Caribe, de Abel Enrique González Santamaría (Cuba).

La XII edición del Premio Libertador al Pensamiento Crítico convocó obras editadas entre el 1º de enero de 2016 y el 31 de diciembre de 2018, que se recibieron hasta el 15 de septiembre de 2019. Se admitieron libros escritos por más de un autor o autora. En esta ocasión, el premio consistió en pieza escultórica, diploma correspondiente, la cantidad de ciento veinticinco mil euros (€125.000,00), libres de impuestos, y la publicación de la obra. En esta ocasión participaron 86 textos provenientes de dieciséis países, resultando ganadora la obra La teoría de la dependencia 50 años después, del economista argentino Claudio Katz.

De acuerdo con el veredicto, este libro

“(…) es capaz de ampliar, profundizar y hacer avanzar el conocimiento sobre el imperialismo de nuestra época, brindando una serie de significativas herramientas para enfrentar la guerra contras las fuerzas neoliberales, en el campo ideológico”.

Fueron entregadas menciones honoríficas a las siguientes obras:

  • Desde abajo, desde arriba, de Paula Klachko (Argentina) y Katu Arkonada (País Vasco).
  • El verdadero venezolano: mapa de la identidad nacional, de Luis Britto García (Venezuela).
  • Semiótica para la emancipación, de Fernando Buen Abad Domínguez (México).
  • Democracia y Derechos Humanos, de Pablo Guadarrama González.

 

El jurado hizo reconocimiento especial al escritor italiano Domenico Losurdo, quien obtuvo menciones honoríficas en varias ediciones (2008, 2015 y 2016), y falleció en 2018: “Siempre puso su hacer al servicio de la liberación de los pueblos (…). Nos deja una magna obra que seguirá siendo inspiración para toda nuestra América”, afirmó la jurado Isabel Monal.

En las doce ediciones del certamen realizadas han participado más de 600 obras con un promedio de quince países participantes en cada una de las ediciones.

En la XIII edición del Premio Libertador al Pensamiento Crítico 2024, el premio consiste en una pieza escultórica representativa, diseñada al efecto, certificado o diploma correspondiente, la cantidad de ciento cincuenta mil dólares estadounidenses (US$ 150.000,00) y la publicación de la obra. Se dejó establecido específicamente para todas las convocatorias que el haber obtenido con anterioridad el Premio Libertador al Pensamiento Crítico, no le impide a un autor o autora volver a participar.

En esta ocasión participó un total de setenta y una obras de doce países.  Por primera vez, concursaron obras en formato digital, representando un treinta y siete por ciento.

Senta y cuatro obras cumplieron con las normas establecidas, siendo valoradas por el Jurado integrado por Claudio Katz, de Argentina (ganador del Premio en el 2019); Mónica Bruckman, de Perú; Francisca López Civeira, de Cuba y, por Venezuela, Francisco Sesto Novás y Carmen Bohórquez.

Marxismo y antimarxismo en América Latina del Doctor en Filosofía Pablo Guadarrama Conzález, de Cuba, fue la obra premiada “…hace una contraposición marxismo / antimarxismo muy actual y útil, al tiempo que traza la trayectoria y las diversas interpretaciones del marxismo en América Latina; lo que permite al lector entender el decurso y la actualidad de nuestra propia realidad.”, de acuerdo con el veredicto